En la Edad Media, el cultivo de la vid era muy habitual en el Pirineo. Pero a finales del siglo XIX y principios del XX llegó a Cataluña y a Andorra una plaga llamada filoxera que hizo desaparecer gran parte de las cepas.

Años más tarde, se injertaron cepas americanas a plantas autóctonas y eso permitió erradicar la plaga, pero aunque se recuperó en gran parte del territorio catalán, en los Pirineos se recuperaron pocas viñas y con el tiempo se acabaron perdiendo .

La primera referencia documental sobre la vid en Andorra se sitúa en el siglo X en la venta de una viña del lugar de Encorcés en la Parroquia de Andorra la Vella.

Las terrazas con cultivo de vid documentadas en el Principado van de los 800 metros de altitud en la Parroquia de Sant Julia de Lòria hasta los 1.600 metros de las Parroquias de Ordino y Canillo.

En el Principado de Andorra actualmente el cultivo de la vid se encuentra mayoritariamente en la Parroquia de Sant Julia de Loria donde hay varias bodegas.
En el pueblo de Nagol está Casa Beal que elabora cada año unas 800 botellas de vino blanco con el nombre de “Cim del cel” (cumbre del cielo) producidas a partir de una plantación situada a 1.200 metros de altitud.

El nombre del vino parte de los más de mil metros en los que se encuentran los viñedos, uno de los más elevados de Europa. Casa Beal, propiedad de la familia Torre Visa, comercializa este vino elaborado con la variedad de uva Gewürztraminer desde el año 2006. “Cim del cel” es el primer vino que se volvió a producir en Andorra después de siglos, un vino blanco, seco, con notas florales, un punto de cítricos y hierbas aromáticas.

Pero hoy ya no es el único. Desde la variedad alsaciana Gewürztraminer en que se basa Casa Beal, hasta el syrah del primer tinto del país, elaborado por Casa Auvinyà, pasando por el riesling del vino blanco de Borda Sabaté o el coupage de Chardonnay, Sauvignon Blanc y Pinot Noir con que Mas Berenguer elabora sus vinos espumosos, en Andorra se está desvelando una auténtica pasión por la viña.

La finca del Any de la Part de Ordino, la más alta del país, ya que está situada a 1.450 metros, esperan comercializar pronto sus primeros vinos con bases de Sémillon, Pinot Noir y Nebbiolo.
Todos los productores han apostado, en mayor o menor medida, por la agricultura ecológica y por las prácticas biodinámicas. Borda Sabaté, que es la primera explotación certificada con el sello de Ecocert, ha optado por este tipo de cultivo para evitar combatir las plagas con productos químcos.

También en otras parroquias, como Escaldes-Engordany o la Massana, algunos particulares han plantado unos cuantos centenares de cepas y han empezado a elaborar vino, aunque de momento sin fines comerciales.

A pesar de la joven trayectoria de los vinos andorranos, estos ya han empezado a recibir los primeros premios. “ Cim del cel” de 2012, de Casa Beal, fue distinguido con el Gran Oro en el concurso International Wine Guide 2014, mientras que la Evolución Syrah 2011, de Casa Auvinyà, recibió un Bacchus de Plata en el XII Concurso Internacional de Vinos Bacchus 2014 . También el vino Escol 2011 de Borda Sabaté ha sido galardonado con una Commended Medal en el International Wine Challenge.

Estos y otros vinos sabrosos os esperan en una experiencia en la que no faltarán otros deliciosos productos de la tierra.