Primavera

Aunque las cumbres todavía están llenas de nieve, ya ha empezado el deshielo. La primavera, por tópico que parezca, comienza a abrirse camino entre los canchales e inaugura una nueva temporada, también en EPIC.

La primavera es posiblemente una de las épocas más desconocidas para muchos de los visitantes habituales de las montañas andorranas. La costumbre, nos hace bascular a menudo entre el tiempo de nieve, que llega cargado de promesas blancas con el mes de diciembre, y cada vez más, el tiempo de verano, a partir del mes de junio y hasta septiembre.

Lo cierto es que nuestras montañas están espectaculares en estas fechas.

Pero, si eres de los que pasada Semana Santa sólo piensa en playa, debo confesar – aunque sea en un susurro- que os estáis dejando escapar uno de los mejores momentos del año. Y no sólo porque tenemos un montón de experiencias únicas- que por eso, también-.

No sé qué pensáis vosotros, pero para mí, la primavera siempre ha sido una especie de segunda oportunidad. Un momento para plantearme cambios, donde pensar nuevos proyectos. Un tiempo de introspección y en cierto modo, de reconexión con lo que soy y lo que quiero en la vida.

Por eso creo que es tan importante tener tiempo para nosotros. Y si es en la naturaleza, mejor que mejor. Reencontrar tiempo con uno mismo, equilibrarnos de nuevo con los ciclos vitales de la naturaleza. Un espacio interior que se puede buscar en solitario o en compañía, porque no se trata de huir, sino de reconectar con lo que somos y lo que nos importa.

Imagina un fin de semana dedicado a pasear por esta magnífica naturaleza, haciendo una meditación activa, acompañada de clases de yoga y una comida o una cena con vistas al paraíso. Despertarte con el canto de los pájaros, con el aire limpio en la cara, con plena conciencia de lo que eres, lo que haces.

O empezar a ponerte en forma y sentir el aire fresco y el sol sobre la piel, en una travesía de BTT que estamos preparando y que seguro que te carga las pilas.
La astenia primaveral no se cura con vitaminas. Se cura con vida, con montaña, con experiencias. Reconecta con EPIC. No lo sabías, pero hace días que te estás esperando!